Ir sobre una bicicleta es mucho más que una simple actividad de ocio o de ejercicio físico. Supone el desplazamiento en un medio de transporte más y, por ello, el ciclista tiene derechos y también obligaciones que debe cumplir.

Hay cuatro cosas que un ciclista debe usar para ir seguro, sus elementos de protección, como casco, frenos, reflectivos y luces, -estos últimos para uso en lugares de baja visibilidad-. Objetos de asistencia, como kit de despinche, parrilla o alforja, que permita sujetar las cosas que se carguen. Complementarios, como candado o guaya, campana o pito, guardabarros y elementos de confort, como gafas, guantes y un impermeable, que hacen más cómodos los recorridos de un ciclista.

Vale destacar, que desde el momento en el que la bicicleta ocupa la vía es un vehículo más y, por tanto, su conductor, en este caso el ciclista, debe respetar las normas de circulación.

En ello se incluyen elementos como: semáforos, señales de ‘stop’, ceda el paso, pasos de peatones, dirección de la vía, etc. En este último caso, algunas ordenanzas municipales permiten circular en sentido contrario cuando se trata de una calle urbana de un solo carril, por ejemplo.

Antes de realizar cualquier movimiento en vía se recomienda mantener contacto visual con el conductor más próximo. Si la idea es girar a la derecha, el ciclista debe ubicarse adelante o detrás del vehículo y hacer la señal de giro . Si, por el contrario, se quiere ir a la izquierda, se puede hacer un giro directo cambiando al carril que se va a tomar, y una vez allí moverse con el tráfico. O, si no se puede, hacer un giro indirecto, el recomendado y más seguro, que consiste en avanzar hasta el semáforo y realizar el cruce como peatón.

Si eres conductor de vehículo, camión, moto o cualquier otro vehículo a motor que circula por la vía pública, también debes conocer los derechos y obligaciones de los ciclistas, además de tener en cuenta ciertas recomendaciones para evitar situaciones de riesgo y accidentes.

Un ciclista debe saber que el peatón tiene prioridad, respetar las señales de tránsito, ir por la parte derecha de las vías, no hacer adelantos entre dos vehículos ni sujetarse de ellos, no cargar personas o artículos en lugares que dificulten la visibilidad o el nivel de maniobra, no usar celulares o audífonos, tener siempre las manos en el manubrio y nunca intentar hazañas peligrosas.

En caso de que un carro frene al frente del camino para dejar a una persona, el ciclista debe tratar de adelantar por la izquierda y con al menos un metro de distancia. Si es imposible, debe frenar detrás. Por otra parte, recuerde darle prioridad al peatón. Si va por un puente peatonal o la zona está demarcada con la señal SRC-02, el ciclista debe bajarse y caminar con la bicicleta al lado.

Los vehículos deben dar prioridad a los ciclistas en caso de que estos quieran girar y en la vía en que no haya semáforos. Asimismo, no deben sobrepasar a una persona en bicicleta a menos de un metro de distancia y respetar su espacio en la vía, en caso de que en el sector no haya ciclorrutas.

En caso de hurto, busque testigos, fotos o videos, luego vaya a un lugar seguro zona para ser atendido y presentar la denuncia. Si se trata de un accidente, debe mantener la calma, llamar a emergencias 911 y evitar que se altere la escena. De ser la víctima, no se quite el casco y muévase del sitio sólo si hay un riesgo inminente.

Las señales reglamentarias, como el pare, obligado descender y circulación no compartida, son de cumplimiento obligatorio y se reconocen porque son rojas y redondas. Las señales preventivas e informativas, como fin de la ciclorruta, zonas compartidas y vehículo en la vía, son cuadradas y amarillas o verdes. Las marcas longitudinales y transversales señalan dónde hay un paso vehicular, en qué zonas hay tránsito de peatones y de resguardo en las que se les da prelación a las bicicletas en la vía.

Según el portal Optimusbikes, las siguientes normas pueden salvar tu vida; si no las conocías, te invitamos a que las interiorices y las tengas siempre presente a partir de ahora:

 Las bicicletas solo deben transitar por espacios diseñados para ellas, no por las aceras o puentes, donde están los peatones.

  1. Si vas en grupo, deben ir, uno detrás de otro.
  2. Los ciclistas deben usar chalecos reflectivos, en especial después de las seis de la tarde y hasta las seis de la mañana del día siguiente o cuando no haya mucha visibilidad. Además, deberán llevar dispositivos de luz blanca en la parte delantera, y luz roja en la parte trasera de la bici.
  3. Al transitar, deberás hacerlo por la derecha.
  4. Evita ir sujeto a otro vehículo o rodar cerca de otro que sea más grande, ya que esto puede impedir la visibilidad a los conductores que vienen en sentido contrario.
  5. Cumple las normas de tránsito, señales y límites de velocidad en la ciudad.
  6. Si en tu ciudad hay ciclorruta, úsala siempre conservando la derecha.
  7. No adelantes por la derecha o entre vehículos; usa siempre la calzada a la izquierda.
  8. Aprende a usar las señales manuales de un ciclista para cambiar de carril y cruzar.
  9. Usa el casco, para mayor seguridad en caso de accidentes. Es obligatorio, cuando el ciclista es menor de edad y cuando estás en un evento deportivo o de entrenamiento. Si no lo usas, es posible que se te inmovilice la
  10. No puedes llevar acompañante en la bici a menos que tengas un dispositivo para llevar una persona allí.
  11. Si vas a cruzar un puente peatonal, debes bajarte de la bici y llevarla manualmente.
  12. Los menores de 12 años, deben usar una banderola distintiva en la bici para ser más visibles.
  13. No uses las ciclorrutas para pasear a tus mascotas.
  14. Jamás uses la bicicleta si estás bajo la influencia de alcohol o sustancias tóxicas.

Con información de optimusbikes y foto de semanariolacalle

 

La prudencia es la virtud que dispone el espíritu a discernir en toda circunstancia nuestro verdadero bien y a elegir los medios para realizarlo.

El término prudencia proviene del latín prudentia, que es una cualidad que consiste en actuar o hablar con cuidado, de forma justa y adecuada, con cautela, con moderación, con previsión y reflexión, con sensatez y con precaución para evitar posibles daños, dificultades, males e inconvenientes, y respetar la vida, los sentimientos y las libertades de los demás.

La prudencia requiere un buen sentido, un buen juicio, templanza, cordura, sabiduría, discernimiento, aplomo y ser precavido. Si no se tiene una buena conducta o no se actúa con prudencia, por ejemplo, conduciendo, se coloca en peligro o en riesgo la vida de otras personas y la suya propia.

Antiguamente, los egipcios solían representar a la prudencia como una serpiente con tres cabezas (de león, de lobo y de perro). Se decía que un individuo era prudente cuando tenía la astucia de las serpientes, el vigor y la fuerza de los leones, la agilidad y la rapidez de los lobos y la paciencia propia de los perros.

Si bien, la prudencia es una virtud de la razón, no especulativa, sino práctica: la cual es un juicio, pero ordenado a una acción concreta. ... La falta de prudencia siempre tendrá consecuencias a todos los niveles, personal y colectivo, según sea el caso.

La prudencia es una virtud que permite descubrir el bien presente en una acción a realizar. Es la virtud intelectual del obrar humano, no solo en el sentido de obrar bien, sino de llegar a ser bueno por medio del obrar, pues ayudará a encontrar los mejores bienes humanos en relación con la acción.

Para aprender a ser prudentes hay que estar atentos a las razones, pero más que todo debemos controlar nuestras emociones, que son las que nos impulsan al error. Porque generalmente somos dados a errar por apresurarnos en nuestros juicios, afirmando cosas que no son claras al buen sentir, pero que estamos impulsados a expresarlas como desahogo de nuestras pasiones.

En Transporte 1DA trabajamos en función de valores, apostando a una transformación positiva hacia ese ciudadano ideal.

El acto prudente tiene como base las palabras y los hechos acertados que ennoblecen a la persona, donde se aprecia más la sabiduría que la astucia, porque no es tanto la facilidad de las palabras sino la calidad y la sutileza para conseguir fielmente el cometido con tan valioso resultado.

La prudencia facilita tomar decisiones pertinentes en las diversas circunstancias de la vida. Es el recto conocimiento de lo que se debe obrar.  La prudencia tiene su verdadero valor.

Los estudios han demostrado que las personas que tienen una vida más prudente y meticulosa también pueden terminar teniendo una vida más larga y saludable.

Recuerda la prudencia está estrecha y directamente relacionada con la capacidad de valorar las consecuencias de nuestros actos y comentarios. La persona que consigue comportarse con prudencia realiza un análisis del impacto que puede tener lo que diga o lo que haga.

Con información de "Aleteia" y Foto de "Bachillersasoncarrasco"

Por música se entiende el arte de organizar un conjunto de sonidos y silencios de una manera lógica y sensible, conforme a los principios de la armonía, la melodía y el ritmo.

De forma resumida, se puede decir que la música sirve para expresar, escuchar, callar, cambiar, ser diferentes, ser iguales, unir, fortalecer, armonizar, equilibrar, definir, ser únicos, convivir, reflexionar, divergir, coincidir, motivar, apoyar, alcanzar, volver a intentar, imaginar, inspirar, etc

Diferentes estudios a lo largo del tiempo han demostrado que escuchar música tiene diferentes beneficios para nuestra salud. Son capaces de cambiarnos el estado de ánimo si estamos tristes, de reducir el estrés y de hacernos sentir mejor.

Dentro de esta perspectiva, muchas personas conducen escuchando música, alegan que  la música les  relaja y hace liberar el estrés del día a día. Si bien cuando se conduce se está sometido a condiciones de estrés, a causa del tráfico, apuros por llegar a la hora o los problemas que llevamos en la cabeza y que analizamos mientras manejamos, pero ¿conoces los riesgos de conducir con música alta?

Existen diversos riesgos de conducir con música alta, que son consecuencia de ciertas conductas comunes de los conductores, tales como: agresividad frente al volante, acelerar el vehículo sin darse cuenta, lentitud al frenar, distracción por no escuchar los ruidos externos.

Conducir y oír música es una conducta típica de muchos conductores, ya que les ayuda a no sentirse solos y a que el tiempo en el auto pase más rápido, pero esta costumbre trae ciertas complicaciones.

Se fija la atención en la música, en cambiar de emisora o pasar de canción, en vez de fijar atención en el tráfico, los vehículos y los peatones.

Se es inconsciente de determinadas acciones como acelerar a tiempo o frenar.

El conductor se desconecta de los estímulos externos que lo pueden ayudar a evitar un accidente, como por ejemplo, no escucha un toque de bocina, que sería un llamado de atención para evitar un daño.

Se pueden pasar por alto señales de tránsito ya que cierta música puede alterar los sentidos.

Así que, sea cual sea tu preferencia musical, es recomendable que lo hagas a un volumen moderado que te permita oír lo que ocurre a tu alrededor, incluso es aconsejable música suave que relaje un poco, pero lo más importante es no pierdas nunca la atención y que siempre procures conducir bien.

Por más que te guste la música, puede jugarte una mala pasada! Para muchos manejar y escuchar música se ha convertido en algo totalmente normal, pero aquel hábito puede transformarse en el enemigo del conductor si NO se toman las precauciones necesarias.

La concentración es fundamental al momento de conducir, y escuchar canciones a un elevado volumen puede perjudicar tu atención. Es por esta razón que un estudio realizado hace tres años en Canadá, reveló que el ritmo, independiente del estilo musical, es el que afecta el pulso cardíaco y acelera la actividad cerebral; lo cual afecta negativamente  la reacción del conductor.

También se comprobó que mientras más motivada sea la música, la persona tiende a conducir más rápido; y  mientras más volumen le ponemos al equipo, menor es nuestra capacidad de atención. Sin embargo, hay personas que sienten la necesidad de realizar sus actividades diarias acompañadas de música, pero ¿existirá un estilo de música ideal para manejar? Todo es relativo y  depende de nuestros gustos musicales…

Es así como en la Universidad de Dortmund, en Alemania; han estudiado  la influencia de la música en la conducción, llegando a concluir que los aficionados de la música pop suelen manejar más rápido y agresivos que los que escuchan música clásica.

 La concentración es fundamental al momento de manejar, y escuchar canciones a un elevado volumen puede perjudicar tu atención, por eso si vas a escuchar la radio, procura No subir el volumen tan alto ni cambiar de emisora distrayéndote. Igualmente evita llevar audífonos con música alta mientras conduces. Preferiblemente escoge canciones que ojalá sean un “aporte para el manejo” y No provoquen que presiones el acelerador más de lo necesario.

Si bien no debes exceder el volumen de tu reproductor mientras conduces tampoco debes olvidar que la música de por sí permite:

  • Disminuir el ritmo cardíaco.
  • Reducir la ansiedad.
  • Reducir el dolor crónico.
  • Reducir la presión arterial.
  • Reduce la intensidad y duración de los dolores de cabeza.
  • Aumenta tu coeficiente intelectual.
  • Estimula la memoria.
  • Mejora la concentración.
  • Mejora el humor.

Con información de Lanzadigital   y Foto de Drive-smart

La salud mental se define como un estado de bienestar en el cual el individuo es consciente de sus propias capacidades, puede afrontar las tensiones normales de la vida, puede trabajar de forma productiva y fructífera y es capaz de hacer una contribución a su comunidad.

Especialistas resumen que para tener una salud mental conveniente es necesario:

*Ser consciente de nuestras emociones y reacciones

*Expresar  sentimientos de manera apropiada

*Piensar antes de actuar

*Manejar el estrés

*Buscar el equilibrio

*Cuidar la salud física

*Conéctarse con otros

*Encontrarle propósito y significado a lo que hacemos

Si bien la salud mental incluye nuestro bienestar emocional, psicológico y social. Afecta la forma en que pensamos, sentimos y actuamos cuando enfrentamos la vida. También ayuda a determinar cómo manejamos el estrés, nos relacionamos con los demás y tomamos decisiones.

Hay que destacar que la vida mental es un proceso profundamente complejo, enigmático. Cuando hablamos de vida mental, nos referimos a fenómenos relacionados con el significado, con la construcción de sentidos en la mente que posibilitan el pensamiento.

En este sentido, Wilfred Bion es uno de los autores que sienta las bases para estudiar la construcción de sentidos a partir de su teoría sobre el pensamiento. El autor establece un puente entre los elementos externos en los cuales el psiquismo se apuntala para su desarrollo y los factores internos que gestan el detrimento o avance del progreso emocional.

Bion explica que la mente funciona de manera similar al aparato digestivo: actúa permanentemente, su objetivo es la digestión de experiencias emocionales. La metabolización de estas experiencias resulta en la creación de significados mentales. De la misma manera que el aparato digestivo tiene que metabolizar los alimentos para nutrir al organismo, así la mente tiene que metabolizar las experiencias para generar sentidos emocionales que nutran al aparato psíquico.

La vida en sí misma está desprovista de significado; las experiencias por sí solas no tienen sentido alguno. Es la mente la que, en el proceso de pensar, puede constructivamente dotar de significado a las vivencias.

Sin embargo, la mente puede funcionar también como un músculo evacuativo de descarga, como cuando se sufre de una indigestión por la comida. La mente se puede convertir en un órgano de expulsión, donde las actuaciones impulsivas, la enfermedad, el funcionamiento mimético y adhesivo, la excitación motora y otra serie de conductas y actitudes, están al servicio de evitar la metabolización de las experiencias emocionales dolorosas.

La vitalidad y el significado son resultado de la digestión de experiencias emocionales. El sujeto puede poseer esta capacidad para reconocer y metabolizar sus emociones o, si carece de ella, evadirlos y dañar la capacidad de subjetivación.

De ahí la importancia de entender que la salud mental abarca una amplia gama de actividades directa o indirectamente relacionadas con el componente de bienestar mental incluido en la definición de salud que da la OMS: «Un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades».

La salud mental está relacionada con la promoción del bienestar, la prevención de trastornos mentales y el tratamiento y rehabilitación de las personas afectadas por dichos trastornos.

Y tú ¿estás consciente de tu salud mental y los que te rodean?...

https://www.youtube.com/watch?time_continue=211&v=XiCrniLQGYc

Hoy Transporte 1DA destaca la importancia de la salud mental, que está relacionada con la promoción del bienestar, la prevención de trastornos mentales y el tratamiento y rehabilitación de las personas afectadas por dichos trastornos, porque cada año, 800.000 personas en todo el mundo mueren por suicidio. Es la segunda causa más común de muerte entre los 12 y los 29 años de edad.

El tema elegido este año para el Día Mundial de la Salud Mental (10 de octubre) fue la prevención de los suicidios, con especial atención a la situación de los jóvenes. El impacto de las enfermedades mentales, subraya la Organización Mundial de la Salud, aumenta constantemente y al menos una de cada cuatro personas desarrolla un trastorno mental a lo largo de su vida. Entre los principales enemigos de la salud mental destacan las diferentes formas de depresión, que también se encuentran entre las principales causas de los intentos de suicidio.

El estigma, particularmente en torno a los trastornos mentales y el suicidio, disuade de buscar ayuda a muchas personas que piensan en quitarse la vida o han tratado de hacerlo y, por lo tanto, no reciben la ayuda que necesitan. La prevención del suicidio no se ha abordado apropiadamente debido a la falta de sensibilización respecto del suicidio como problema de salud pública principal y al tabú existente en muchas sociedades para examinarlo abiertamente. En la actualidad, unos pocos países han incluido la prevención del suicidio entre sus prioridades sanitarias, y solo 38 países han notificado que cuentan con una estrategia nacional de prevención del suicidio.

Es importante aumentar la sensibilidad de la comunidad y superar el tabú para que los países avancen en la prevención del suicidio.

Con información de OMS y Foto de unitec.mx

COVENIN corresponde al acrónimo de la Comisión Venezolana de Normas Industriales, como se conoció desde 1958 hasta 2004 al ente encargado de velar por la estandarización y normalización bajo lineamientos de calidad en Venezuela.

En este sentido, la normalización (también denominada estandarización) 1​2​3​4​ es el proceso de elaborar, aplicar y mejorar las normas que se emplean en distintas actividades científicas, industriales o económicas, con el fin de ordenarlas y mejorarlas. Por su parte, la Sociedad Americana para Pruebas y Materiales (ASTM), define la estandarización como el proceso de formular y aplicar reglas, para una aproximación ordenada a una actividad específica, para el beneficio y con la cooperación de todos los involucrados.

Según la ISO (International Organization for Standarization), la normalización es la actividad que tiene por objeto establecer, ante problemas reales o potenciales, disposiciones destinadas a usos comunes y repetidos, con el fin de obtener un nivel de ordenamiento óptimo en un contexto dado, que puede ser tecnológico, político, o económico.

 ISO es una organización voluntaria cuyos miembros son autoridades reconocidas en estandarización, cada uno representando a un país. Los miembros se reúnen anualmente en la Asamblea General para discutir los objetivos estratégicos de ISO. La organización está coordinada por un Secretariado Central con sede en Ginebra.

 Un poco de historia…

COVENIN estableció los requisitos mínimos para la elaboración de procedimientos, materiales, productos, actividades y demás aspectos que estas normas rigen. En esta comisión participaron entes gubernamentales y no gubernamentales especialistas en un área.

La necesidad de homologación de criterios en el área de la Normalización y Certificación de la Calidad, lleva al Estado Venezolano, en el año de 1958, a la promulgación del Decreto Oficial Nº 501 para la creación de la Comisión Venezolana de Normas Industriales, COVENIN.

La creación de COVENIN permitió el desarrollo de políticas en el ámbito de la normalización y control de calidad, inexistentes para ese entonces en el país, comenzándose el desarrollo de las primeras normas técnicas a nivel nacional.

En 1970, las actividades de Normalización y Certificación de la Calidad reciben un impulso importante, al crear el Ministerio de Fomento, la Dirección de Normalización y Certificación de Calidad (DNCC), la cual se convierte en la unidad operativa de COVENIN. A través de esta dirección se comienza con el otorgamiento de la “Aprobación COVENIN de Laboratorios”, otorgándose dichas aprobaciones hasta finales del año 1992.

A través del Decreto Oficial 1195, “Sobre Normalización Técnica y Control de Calidad” (1973), se crea el Fondo para la Normalización y Certificación de la Calidad (FONDONORMA), presidido por el Ministerio de Fomento y con participación del sector privado. Dicho fondo fue creado con el objetivo de apoyar los programas, que en materia de Normalización y Certificación de la Calidad, estableciera el Ministerio de Fomento.

Vale destacar que a partir de 1997, COVENIN inicia su transición a FONDONORMA hasta completarse definitivamente en el año 2004. La marca NORVEN es el sello oficial de calidad del Estado venezolano que FONDONORMA otorga a los productos. que cumplen con las especificaciones técnicas establecidas en una norma Venezolana COVENIN y han sido fabricados bajo estrictos sistemas de aseguramientos de la calidad.

Normas Técnicas COVENIN relacionadas con el  Instituto Nacional de Tránsito Terrestre (INTT), son:   

Transporte Publico

Autobús extraurbano tipología 3355-97

Minibús interurbano 2741-90

Minibús periférico 3569-00

Minibús urbano tipología 3358-97

Unidades de transporte escolar 911-87

Unidades de transporte para pasajero tipología de vehículos 51-92

Transporte de Carga

 199-00 Vidrios de Seguridad

 0614-1997, Limite peso Veh. Carga

 795-1975 Definiciones y terminologías de las dimensiones de los vehículos

 1064-1979 Cinturones de seguridad para vehículos a motor

 2402-1997, Tipología Veh. carga

 Materiales Peligrosos

 3058-2002-1 Guia de Respuesta a Emergencia que Debe Acompañar a la Guia de Despacho

 3059-06 Hoja de Datos de Seguridad Productos Químicos

 3060-2002 Clasificación símbolos y dimensiones de identificación

 3061-02 Guía para el Adiestramiento de Personas que Manejen Materiales peligrosos

 3402-98 Directrices Atención de Incidentes y Emergencia

 3606-00 Clasificación Profesional del Personal de Repuesta de a Incidentes

Con información de INTT y foto de Proseguridad

No hay mucho que se pueda hacer para detener una convulsión una vez que comienza. Sin embargo, sí se puede ayudar a proteger a alguien de sufrir daño durante una crisis epiléptica. Saber qué hacer cuando alguien tiene una convulsión puede salvar la vida de una persona. Es necesario conocer los primeros auxilios para crisis epilépticas y el plan de manejo.

La expresión crisis convulsiva o "ataque convulsivo" se refiere a una disfunción cerebral súbita o repentina que hace que la persona se desplome, tenga convulsiones o presente otras anomalías de carácter temporal en el funcionamiento cerebral, que a menudo van acompañadas de cambios en el nivel de conciencia o de pérdidas de la conciencia.

Una convulsión es una alteración eléctrica repentina y descontrolada del cerebro. Puede provocar cambios en la conducta, los movimientos o los sentimientos, así como en los niveles de conocimiento. Si tienes dos o más convulsiones o tiendes a tener convulsiones recurrentes, padeces epilepsia.

Existen muchos tipos de convulsiones que varían según su intensidad. Los tipos de convulsiones difieren según dónde y cómo se producen en el cerebro. La mayoría de las convulsiones duran de 30 segundos a 2 minutos. Las convulsiones que duran más de cinco minutos constituyen una emergencia médica.

La mayoría de las crisis convulsivas están provocadas por descargas eléctricas anómalas que se producen en el cerebro o por desvanecimientos (reducción de la irrigación sanguínea cerebral). Los síntomas pueden variar en función de la parte del cerebro implicada, pero suelen incluir sensaciones fuera de lo común, espasmos musculares incontrolables y pérdida de la conciencia.

Algunas de estas crisis o ataques pueden aparecer a consecuencia de otra afección médica, como una concentración baja de azúcar en sangre, una infección, un traumatismo craneal, una intoxicación accidental o una sobredosis farmacológica. Y cualquier factor que conlleve una falta súbita de oxígeno en el cerebro o una reducción del riego sanguíneo cerebral también puede provocar ataques convulsivos. En algunos casos, la causa la crisis convulsiva nunca se llega a averiguar.

En las convulsiones, los signos y síntomas pueden oscilar entre leves y graves, y variar según el tipo de convulsión. Algunos de los signos y síntomas de convulsiones son:

Confusión temporal

Episodios de ausencias

Movimientos espasmódicos incontrolables de brazos y piernas

Pérdida del conocimiento o conciencia

Síntomas cognitivos o emocionales, como miedo, ansiedad o déjà vu

Generalmente, los médicos clasifican las convulsiones como focales o generalizadas, en función de cómo y dónde comienza la actividad cerebral anormal. Las convulsiones también pueden clasificarse como de comienzo desconocido si no se sabe cómo se produjeron.

Tener convulsiones en momentos determinados puede provocar circunstancias peligrosas para ti o para otras personas. Podrías correr el riesgo de tener:

Caídas. Si sufres alguna caída durante una convulsión, puedes lastimarte la cabeza o romperte un hueso.

Ahogo. Si tienes una convulsión mientras nadas o tomas un baño, corres riesgo de ahogarte por accidente.

Accidentes automovilísticos. Una convulsión que causa la pérdida del conocimiento o del control puede ser peligrosa si estás conduciendo un automóvil u operando maquinaria.

Complicaciones en el embarazo. Las convulsiones durante el embarazo pueden ser peligrosas tanto para la madre como para el bebé, y ciertos medicamentos antiepilépticos aumentan el riesgo de defectos al nacer. Si tienes epilepsia y planeas quedar embarazada, trabaja con tu médico para que pueda ajustar tus medicamentos y controlar tu embarazo según sea necesario.

Problemas de salud emocional. Las personas que padecen convulsiones son más propensas a tener problemas psicológicos, como depresión y ansiedad. Los problemas pueden ser resultado de dificultades para lidiar con la enfermedad y de los efectos secundarios de los medicamentos.

Transporte 1DA pone a tu disposición estos pequeños #TipsPrimerosAuxilios1DA para que siempre estés prevenido en la vía.

Las siguientes son medidas generales para ayudar a alguien que esté teniendo algún tipo de convulsión:

Permanezca con la persona hasta que la convulsión haya pasado y esté completamente consciente. Después de que pase, ayude a la persona a sentarse en un lugar seguro. Una vez que esté consciente y se pueda comunicar, cuéntele lo ocurrido en términos sencillos.

Conforte a la persona y hable de manera calmada.

Fíjese si la persona lleva un brazalete médico u otra información de emergencia.

Manténgase calmado y mantenga a los demás calmados.

Ofrezca llamar un taxi o a alguien más para asegurarse de que la persona llegue a casa segura.

Es importante saber lo que NO se debe hacer para mantener a la persona segura durante o después de una convulsión.

Nunca haga nada de lo siguiente:

No trate de sujetar a la persona o evitar que se mueva.

No ponga nada en la boca de la persona porque podría lesionarle los dientes o la mandíbula. Una persona con una convulsión no se puede tragar la lengua.

No intente darle respiración boca a boca (como RCP). Por lo general, las personas comienzan a respirar de nuevo por su cuenta después de una convulsión.

No le ofrezca agua ni alimentos a la persona hasta que no esté completamente alerta. Información

Con información de CDC  y foto de Meditip